Saturday, July 2, 2011

Joel


En mi memoria aún retumban los golpes en la puerta esa fatídica madrugada del 3 de julio cuando nos enteramos. Los gritos desesperados de mi madre tirada en el suelo, el vacío inmenso que sentí al aceptar la noticia, la interminable espera para poder verte una última vez y decirte hasta luego. Todo fue tan lento y a la vez tan rápido y desde ese momento la vida nunca ha sido igual. He podido sonreír; he comido bien; ¡Hombe hasta he aumentado varias libras! si me estas viendo debes estar burlándote. He podido bailar; compartir; caminar; viajar y seguir sin que mi corazón se cerrase de nuevo por un gran dolor. No hay un día que pase que no corra por mi mente el pensamiento: ¿Para qué seguir? , ¿Por qué seguir?. Nada tiene sentido, todo me parece absurdo. No cuestiono el porque de las cosas; sólo sigo, venga lo que venga. Justo en estos días se acerca una fecha muy especial para mi el 16 de julio. Ya hace tres años que celebro estar tranquilo, calmado, y poco a poco reconstruyendo mi vida. Y fue en ese entonces cuando sentí ese renacer en mi, que decidí entregarte mi vida a ti, hermano. Mi regalo fue no abandonarte jamás como lo hice en el pasado por las heridas en mi alma. Y ahora cuando ya no estas y se cumple un año sin tu presencia física, te reitero ese regalo. Se mi guía, mi motivación y mi horizonte; por mi parte tratare desde lo mas profundo de mi alma, vivir mi vida y cogerla suave…

No comments:

Post a Comment