Tuesday, July 26, 2011

letting go


Es más fácil aferrarse al dolor que dejarlo ir, sin embargo dejarlo ir no significa olvidarlo o ignorarlo. Tal vez sea simplemente aceptarlo, saber que ahí está y aprender a vivir con el sin que nos estorbe. Este año ha sido muy duro para mi y mi familia. Algunos decían que lo peor ya había pasado, el funeral, la misa de cuerpo presente y finalmente colocar los restos de mi hermano en un nicho. Lo que nadie se podía imaginar era que fuera a seguir, yo desde el primer momento lo supe; lo peor está por venir. Este pasado dos de julio los familiares y amistades más cercanas nos acompañaron en las misas que celebramos en Barranquilla y Boca Raton. El sentimiento al menos en las personas con las que hable de Joel era el mismo: incredulidad de la dura realidad; algo está extraño; algo falta; que tristeza. Esa es la realidad de mi familia todos los días. En estos días con el primer aniversario de la muerte de Joel y lo que hubiese sido su cumpleaños 25 sólo se exacerbaron esos sentimientos y esta pasión que sentimos por la perdida de mi hermano. Pero por muy duro que suene la vida sigue, para bien o para mal. Nuevas experiencias, nuevas relaciones, nuevas exigencias y limitaciones. Estas muchas veces no nos esperan simplemente suceden y sino estamos listos perdemos esas oportunidades. Por mi parte yo ya estoy listo.

It is easier to cling to sorrow than to let it go, however, letting go doesn’t mean forgetting or ignoring it. Maybe accepting that it is there and to learn how to live with it without it hindering you. This past year has been very difficult for my family and me. Some said the worst had passed, the funeral, the mass with the body, and finally placing the remaining of my brother in a niche. What nobody could imagine was what was in stock for us, from the first moment I always knew; the worst is just to come. This past July 2nd family and friends joined us in a mass in Boca Raton and Barranquilla. The sentiment, at least of those with whom I spoke about Joel was the same: disbelief in the reality; it felt odd; something is missing; how sad. That is precisely what my family lives everyday. These days with the first anniversary of Joel’s passing and what would have been his 25th birthday only magnified these feelings and the passion we feel for the loss of my brother. However, harsh as it may seem life goes on, for good or bad. New experiences, new relationships, new demands and limitations, which don’t just wait for us they simply happen. When we are not ready we simply loose these opportunities. I can only speak for myself when I say I am ready.  

Saturday, July 2, 2011

Joel


En mi memoria aún retumban los golpes en la puerta esa fatídica madrugada del 3 de julio cuando nos enteramos. Los gritos desesperados de mi madre tirada en el suelo, el vacío inmenso que sentí al aceptar la noticia, la interminable espera para poder verte una última vez y decirte hasta luego. Todo fue tan lento y a la vez tan rápido y desde ese momento la vida nunca ha sido igual. He podido sonreír; he comido bien; ¡Hombe hasta he aumentado varias libras! si me estas viendo debes estar burlándote. He podido bailar; compartir; caminar; viajar y seguir sin que mi corazón se cerrase de nuevo por un gran dolor. No hay un día que pase que no corra por mi mente el pensamiento: ¿Para qué seguir? , ¿Por qué seguir?. Nada tiene sentido, todo me parece absurdo. No cuestiono el porque de las cosas; sólo sigo, venga lo que venga. Justo en estos días se acerca una fecha muy especial para mi el 16 de julio. Ya hace tres años que celebro estar tranquilo, calmado, y poco a poco reconstruyendo mi vida. Y fue en ese entonces cuando sentí ese renacer en mi, que decidí entregarte mi vida a ti, hermano. Mi regalo fue no abandonarte jamás como lo hice en el pasado por las heridas en mi alma. Y ahora cuando ya no estas y se cumple un año sin tu presencia física, te reitero ese regalo. Se mi guía, mi motivación y mi horizonte; por mi parte tratare desde lo mas profundo de mi alma, vivir mi vida y cogerla suave…