And a woman spoke, saying, Tell us of Pain.
And he said:
Your pain is the breaking of the shell that encloses your understanding.
Even as the stone of the fruit must break, that its heart may stand in the sun, so must you know pain.
And could you keep your heart in wonder at the daily miracles of your life,
your pain would not seem less wondrous than your joy;
And you would accept the seasons of your heart, even as you always have accepted the seasons that pass over your fields.
And you would watch with serenity through the winters of your grief.
Much of your pain is self-chosen.
It is the bitter potion by which the physician within you heals your sick self.
Therefore trust the physician, and drink his remedy in silence and tranquillity:
For his hand, though heavy and hard, is guided by the tender hand of the Unseen,
And the cup he brings, though it burn your lips, has been fashioned of the clay which the Potter has moistened with His own sacred tears.
Disfruto compartir. Hoy alguien compartió este poema conmigo y aquí esta para compartir con ustedes.
Y dijo una mujer: Háblanos del dolor.
Y él respondió:
Vuestro dolor es la fractura de la cáscara que envuelve vuestro entendimiento.
Así como el hueso del fruto debe quebrarse para que su corazón se exponga al sol, así debeis conocer el dolor.
Si vuestro corazón pudiese vivir siempre deslumbrado ante el milagro cotidiano, vuestro dolor no os parecería menos maravilloso que vuestra alegría.
Y aceptaríais las estaciones de vuestro corazón, como siempre habéis aceptado las estaciones que experimentan vuestros campos.
Y contemplaríais serenamente los inviernos de vuestra aflicción.
Gran parte de vuestro sufrimiento es por vosotros mismos escogido.
Es la amarga poción con la cual el médico que se oculta en vosotros cura a vuestro Yo doliente.
Confiad, por lo tanto, en el médico, y bebed su medicina en silencio y tranquilidad:
Porque su mano, aunque pesada y dura, está guiada por la suave mano del Invisible.
Y la copa que Él os ofrece, aunque quema vuestros labios, fue modelada con la arcilla que el alfarero humedeció con sus lágrimas sagradas.
Y él respondió:
Vuestro dolor es la fractura de la cáscara que envuelve vuestro entendimiento.
Así como el hueso del fruto debe quebrarse para que su corazón se exponga al sol, así debeis conocer el dolor.
Si vuestro corazón pudiese vivir siempre deslumbrado ante el milagro cotidiano, vuestro dolor no os parecería menos maravilloso que vuestra alegría.
Y aceptaríais las estaciones de vuestro corazón, como siempre habéis aceptado las estaciones que experimentan vuestros campos.
Y contemplaríais serenamente los inviernos de vuestra aflicción.
Gran parte de vuestro sufrimiento es por vosotros mismos escogido.
Es la amarga poción con la cual el médico que se oculta en vosotros cura a vuestro Yo doliente.
Confiad, por lo tanto, en el médico, y bebed su medicina en silencio y tranquilidad:
Porque su mano, aunque pesada y dura, está guiada por la suave mano del Invisible.
Y la copa que Él os ofrece, aunque quema vuestros labios, fue modelada con la arcilla que el alfarero humedeció con sus lágrimas sagradas.
Khalil Gibran - El Profeta, The Prophet